Cualquiera que va al Cerro Los tornillos, a un par de kilómetros de Minas de San Antonio, en Minas de Oro o al Cerro El Caliche en La Libertad, se puede encontrar a flor de tierra fósiles petrificados. Hallazgos arqueológicos en los municipios del norte de Comayagua incluye una gran variedad de animales marinos de un mar extinto conocido como “Mar Esquías“, que se extendió por casi lo que hoy es la Cuenca del río Ulúa, tal como se muestra en las imágenes.
Esta teoría nace de lo escrito por Mills, Feray, Hugh y Swolfs en la publicación difícil de encontrar llamada “Estratigrafía de la Era Mesozoica en Honduras“.
Este fue un mar poco profundo, que se retiró con la era volcánica de finales del Eoceno, cuando se levantó casi todo el país; en consecuencia las partes altas de montañas que luego se fallaron muestran estratos que evidencian ser el fondo del del mar; asímismo estas zonas falladas se volvieron de mucho interés minero en esta zona (ejemplo, El Mochito, minas den El Rosario, Minas de Oro, etc.)
Como se ve en los gráficos y su cobertura incluía aproximadamente:
  • Parte de Santa Bárbara, lo que hoy son todos los municipios del centro y sur abajo, que están entre Pito Solo y Chinda: Concepción del Norte, alguna parte de Petoa, San Luís, Colinas. Naranjito, Atima, Nuevo Celilac, Arada, Santa Bárbara, San Vicente Centenario, Las Vegas, Concepción del Sur, El Níspero, Ceguaca, San Pedro zacapa, San Francisco de Ojuera y Santa Riga; aunque hoy se han encontrado fósiles hasta en Protección.
  • Todo el norte del departamento de Comayagua que confluyen con los ríos Humuya y Yure, incluyendo parte del municipio de Comayagua, El Rosario, San Jerónimo, Esquías, San Luís, Minas de Oro, San José del Potrero, Lajas, La Libertad, Meambar, La Trinidad, Ojos de Agua, Siguatepeque, Taulabé y San José de Comayagua; aunque actualmente se sabe que este río nace desde el norte de La Paz y en estos municipios se han encontrado fósiles.
  • De Yoro los municipios de la cuenca del Río Sulaco: Victoria, Sulaco, Yorito, Santa Rita, Progreso y el sur de Yoro, Morazán y El Negrito. Justo en la confluencia del Yure, Humuya y Sulaco está la represa El Cajón.
  • De Francisco Morazán afectaba parcialmente El Porvenir y Marale, también colindantes con la cuenca del río Sulaco.
  • De Intibucá incluía la parte norte de los municipios Intibucá, San Francisco de Opalaca, San Isidro y Jesús de Otoro, en lo que es la cuenca del Río grande de Otoro; justo donde están planificadas las represas Llanitos y Jicatuyo.
  • De Lempira San Rafael, La Unión y el norte de La Iguala, parte de la cuenca del río Jicatuyo que se une al grande de Otoro adelante de Santa Bárbara y finalmente se une al Sulaco aguas abajo del Cajón a la altura de Pimienta para formar el peligroso Ulúa que vemos en el Valle de Sula.
  • De Cortés, Santa Cruz de Yojoa, San Francisco de Yojoa, San Antonio de Cortés, Potrerillos, y parcialmente los demás municipios víctimas de los huracanes ETA y IOTA en 2020; Villanueva, San Manuel, Pimienta, La Lima, Choloma y Puerto Cortés.
Por ser tan difícil de encontrar esta publicación en las bibliotecas, transcribimos literalmente parte de las páginas 51 y 52; y algunos mapas interpretativos.
Al finalizar el Cretácico tuvo lugar una invasión poco profunda del Mar Caribe en la cuenca de Ulúa, interrumpiendo localmente la sedimentación de mantos rojos del Grupo “Valle de Angeles”. Entre finales del cretácico y el Eoceno, se depositó en este mar poco profundo una capa, de hasta 300 metros de espesor, de lutitas negras y calizas lutíticas fosilíferas que comprenden la Formación “Esquías”.
El mar “Esquías” probablemente irrumpió a través del Valle de Sula y posiblemente a través del Valle de Aguán. Las figuras muestran el supuesto alcance de la irrupción, determinado de acuerdo con las áreas de afloramiento de la Formación “Esquías”. El mar no era continuo y probablemente estaba constituido por una serie de lagunas poco profundas con “grabens” y sinclinales viejos adyacentes a las tendencias anticlinales oriente-poniente.
La Faja Nuclear se había asentado considerablemente, dejando solo un eje anticlinal representado por el área que queda entre las actuales Islas de la Bahía y la Cordillera del Norte. Guatemala sufrió irrupciones similares del Caribe a través del agolfamiento de Amatique.
La Formación “Esquías” puede ser equivalente a algunas partes del Grupo “Petén” definido por Vinso (1962). Las áreas de Olancho y La Mosquitia occidental emergieron durante el Eoceno; sin embargo el agolfamiento del oriente de La Mosquitia se había asentado y las calizas y lutitas en capas delgadas de la Formación “Punta Gorda”, del Eoceno se depositaron en los flancos de la cuchilla del Río Coco.
El mar “Esquías” se retiró a fines del Eoceno y, a la altura del Mioceno una orogénesis de mediados del Terciario acompañada por intenso allanamiento por bloques y actividad magmática levantó todo el país a exepción de la cuenca de depresión de La Mosquitia, la cual siguió asentándose a través del Terciario y del Cuaternario. La segunda etapa de afallamiento por bloques completó la serie de “grabens” orietnados aproximadamente de norte a sur que se extiende desde el Valle de Sula hasta el Golfo de Fonseca; estos reciben el nombre de Depresión de Honduras…

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